Imagen

Imagen
PINCHA SOBRE LA IMAGEN SUPERIOR para acceder a los CAPÍTULOS de la saga DESPERTAR

Seguidores

Translate

sábado, 17 de diciembre de 2011

NUEVA ERA. CAPITULO 124: ¡¿TENDRÍAN CARA?! ¡¿PERO DE QUÉ IBAN?!



TODOS LOS CAPITULOS ESTAN REGISTRADOS EN SAVECREATIVE PARA EVITAR PLAGIOS


NO DUDEIS EN DEJAR VUESTROS COMENTARIOS, PREGUNTAS, ETC, YO CONTESTARE A TODO GUSTOSAMENTE ^^



NUEVA ERA II. COMIENZO 2ª Parte (Continuacion de "NUEVA ERA II. COMIENZO 1ª Parte").

Para leer este fic, primero tienes que leer el anterior "Despertar", que se encuentra en los 7 bloques situados a la derecha de este blog, "Nueva Era I. Profecía" y "Nueva Era II. Comienzo 1ª Parte". Si no, no te enterarás de nada 😏


CAPITULOS:

PARTE DOS: NUEVA ERA

RENESMEE:

77. ACAMPADA: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/08/nueva-era-capitulo-77-acampada.html
78. EL LAGO: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-78-el-lago.html
79. EN MEDIO: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-79-en-medio.html
80. LICÁNTROPO: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-80-licantropo.html
81: DECISIÓN: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-81-decision.html
82. CUMPLEAÑOS: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-82-cumpleanos.html
83. IRRUPCIÓN: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-83-irrupcion.html
84. REENCUENTRO: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-84-reencuentro.html
85. GRIPE: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-85-gripe.html
86. FALLO: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-86-fallo.html
87. GIRO: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-87-giro.html
88. BUENA Y MALA: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-88-buena-y-mala.html
89. FELICITACIONES Y PLANES: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-89-felicitaciones-y.html
90. APOYO: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-90-apoyo.html
91. CARTA: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-91-carta.html
92. INTERESES: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-92-intereses.html
93. BENEFICIO COLATERAL: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-93-beneficio.html
94. ECOGRAFÍA: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-94-ecografia.html
95. FANTASMAS: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-95-fantasmas.html
96. MANIOBRA: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-96-maniobra.html
97. "NO PUEDO": http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-97-no-puedo.html
98. SANGRE: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-98-sangre.html
99. HERIDOS: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-99-heridos.html
100. PRUEBA: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-100-prueba.html
101. ENTRENAMIENTO: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-101-entrenamiento.html
102. 6 DE FEBRERO: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-102-6-de-febrero.html
103. PACIENCIA: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-103-paciencia.html
104. UN SER SUPERIOR: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-104-un-ser-superior.html
105. ENVIDIA: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-105-envidia.html
106. CAMBIO DE PLANES: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-106-cambio-de-planes.html
107. PASAR PÁGINA: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-107-pasar-pagina.html
108. LA ESTRATEGIA: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-108-la-estrategia.html
109. A CASA: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-109-casa.html
110. DE NADIE (PARÉNTESIS JANE):  http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-110-de-nadie.html

JACOB:

111. ¿QUÉ PUEDES HACER CUANDO TUS TRIPAS SON UN MANOJO DE NERVIOS?: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-111-que-puedes-hacer.html
112. MENUDO PANORAMA QUE TENGO DELANTE: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-112-menudo-panorama.html
113. ¡¿Y A MÍ QUÉ DEMONIOS ME IMPORTA EL PODER?!: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-113-y-mi-que.html
114. NO, AHORA MISMO NO PODÍA PERDER EL TIEMPO CON ESO: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-114-no-ahora-mismo.html
115. VENGA, VENGA, YA QUEDA MENOS: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-115-venga-venga-ya.html
116. POR FIN, ¡POR FIN! UN MOMENTO, ¿PERO QUÉ ES ESTO?: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-116-por-fin-por-fin.html
117. ATROZ (PARÉNTESIS. PARTE 1. RENESMEE): http://jacobnessie.blogspot.com/2011/12/nueva-era-capitulo-117-atroz-parentesis.html
118. VALOR (PARÉNTESIS. PARTE 1. RENESMEE): http://jacobnessie.blogspot.com/2011/12/nueva-era-capitulo-118-valor-parentesis.html
119. SIGUE EL CAMINO DE BALDOSAS AMARILLAS, SIGUE EL CAMINO DE BALDOSAS AMARILLAS: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/12/nueva-era-capitulo-119-sigue-el-camino.html
120. ESTO DEMUESTRA QUE NO SOY UN DIOS, COMO OTROS SE PIENSAN: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/12/nueva-era-capitulo-120-esto-demuestra.html
121. NESSIE, NO ME DEJES... NO ME DEJES...: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/12/nueva-era-capitulo-121-nessie-no-me.html
122. ¡MALDITO CHIFLADO! ¡ELLA ES MÍA!: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/12/todos-los-capitulos-registrados-en.html
123. ¡TING! ¡PRIMER ASALTO! ¡QUE EMPIECE EL COMBATE!: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/12/nueva-era-capitulo-123-ting-primer.html


¡¿TENDRÍAN CARA?!
¡¿PERO DE QUÉ IBAN?!

Mi manada se puso en pie inmediatamente para gruñirles.
―Mis felicitaciones. Ha sido toda una lección de lucha ―me dijo la Pitufina, terminando de aplaudir.
¡Maldita arpía!
No pude evitar erizarme y dedicarle un sonoro rugido. Sin embargo, después decidí que era mejor decirle las cosas a la cara.
Mierda, pero tenía un problema.
Sin esperar a la reacción de la rubia canija, me giré hacia mi manada bruscamente, de lo cabreado que estaba.
¿Tus pantalones están limpios?, le pregunté a Quil, no de muy buenos modos, lo reconozco.
Pues claro, ¿qué te piensas?, chistó él.
¿Cuánto de limpios?, inquirí, echándoles un vistazo.
¿A qué viene eso?, criticó, molesto. Me los puse bien limpitos antes de venir a esta misión, ¿sabes? Recién lavados.
Ah, vale, acepté, cogiéndoselos con mi boca y sacándoselos de su cinta de cuero.
No usábamos calzoncillos, así que mejor no jugársela.
¡Eh, mis pantalones!, se quejó, trotando detrás de mí para recuperarlos.
¡Te los devolveré, hombre, te los devolveré!, le calmé, resoplando. ¡Vuelve a tu puesto!
No fue una orden impartida con mi voz de Alfa, pero obedeció, eso sí, murmurando un montón de maldiciones para sus adentros.
Como ya estaba harto de hacer, me dirigí a un árbol con el tronco ancho y me oculté. Esto ya resultaba todo un rollazo, pero qué quieres, con tanta fémina alrededor era más que obligatorio. Adopté mi forma humana, me vestí con los pantalones de Quil y salí disparado de allí para encaminarme hacia la Pitufina, cabreado.
La muy víbora ni se inmutó cuando me vio a dos piernas, y eso que mi careto no era amistoso, precisamente, y mis pies se clavaban en el terreno con pasos decididos y rabiosos. Mantenía esa cara de niña pequeña bien alta, mirándome con prepotencia, mientras esperaba a que terminara de acercarme. Estúpida. El mafioso y sus cinco secuaces me observaban con un semblante parecido, aunque con reservas, y el Pitufo, el grandullón y el rastreador mostraban unas caras totalmente neutras, como estatuas. En cambio, el Zanahorio tenía un careto de desaprobación total, pero lo que me sorprendió es que esa expresión no iba dirigida a mí, sino a su compañera. En fin.
―¡Malditas ratas! ¡¿Cómo os atrevéis a aparecer por aquí después de lo que habéis hecho?! ―les increpé nada más llegar, abalanzándome sobre la rubia canija.
Unos brazos fuertes, pétreos y fríos como un glaciar me sujetaron por detrás y me detuvieron. Cuando conseguí girar medio cuerpo para echar un vistazo, enfadado, comprobé que era Emmett. Pero ahí no terminó la cosa. De repente, comencé a sentirme extrañamente más relajado. Jasper…
Me deshice de los brazos de Emmett, de un movimiento brusco, y les dediqué una miradita de crítica a los dos.
―No sé de qué estás hablando ―se defendió la Pitufina, siguiendo con su soberbia de siempre. Me volví hacia ella echando humo―. No hemos hecho nada.
―¡Tú y este cretino ―indiqué a ese matón de Thiago con la cabeza― queríais deshaceros de mi mujer! ―le grité en toda la cara.
Los idiotas que formaban el grupo de Thiago se atrevieron a gruñirme por lo bajo cuando llamé cretino a su jefe, sobre todo la Naomi Campbel, pero él ni se inmutó. El resto de chupasangres tampoco lo hizo, es más, tenían cara como de no conocer de qué iba todo esto, salvo el Pitufo, al cual se le escapó una miradita fugaz hacia su hermana que mostraba cierta inquietud y alarma, ya que era evidente que si a mí me daba la gana, podía aniquilarles de un solo soplido.
―Sigo sin saber de qué estás hablando ―mintió la rubia canija sin dejar esa pose arrogante―. Nos estás acusando de algo que no hemos hecho.
―¡Maldita zorra mentirosa! ―grité. Emmett tuvo que sujetarme otra vez y volví a sentir esa incipiente calma dentro de mí que Jasper me estaba provocando con su don. Pero pasé de los dos; todo lo que pude, claro, porque el dichoso don de Jasper era un verdadero incordio―. ¡No te hagas la loca! ¡Sabes de sobra de qué hablo! ¡Este desgraciado ―señalé a Thiago con la cabeza de nuevo― fingió que conversaba con su chusma en el bosque para que Razvan le escuchara y se enterase de que yo estaba en las montañas! ¡Lo teníais todo planeado!
Mis lobos gruñeron para dejar bien claro lo mucho que les había molestado este tema. Sin embargo, los secuaces de Thiago lo hicieron con disconformidad por mis adjetivos calificativos hacia ellos, cosa que me importaba un bledo.
Mis ojos se abrieron como auténticos platos, con el ceño incrustado sobre ellos, y mi boca casi se cae al suelo con indignación cuando vi que Jane y Thiago se miraban el uno al otro, fingiendo extrañeza, como si no supieran de qué iba el asunto. ¡¿Tendrían cara?!
―¿Hablastéis de eso en el bosque? ―le interrogó ella, haciendo que no sabía nada, usando un tono autoritario y crítico.
¡¿Pero de qué iba?!
―Solamente fue un comentario ―Thiago le siguió la pelota―, y no teníamos ni idea de que Razvan nos estuviera escuchando.
¡Ja! Esto ya me daba risa y todo. Menudos teatreros. Claro, por supuesto, ahora caía. El resto de chupasangres no estaba al corriente de este trapicheo entre los dos, por eso tenían que disimular. Aunque también lo hacían para que yo no les aniquilase aquí mismo, evidentemente. Esperé un poco, para ver cómo terminaba la función.
―Habéis sido muy descuidados ―censuró ella, mirándole enfadada. La verdad es que se le daba bien, debería dedicarse a esto―. Has tenido suerte. Si algo hubiera salido mal, yo misma te habría matado.
¡Ja otra vez! Esta sí que era buena.
―Lo siento, Jane ―se disculpó Thiago, haciendo una ridícula reverencia con la cabeza―. No volverá a suceder.
―Eso espero, porque la próxima vez no tendré compasión ―dijo la canija, simulando una voz y una mirada dura―. Pasaré por alto tu error, porque no ha traído consecuencias y todo se ha resuelto correctamente, pero si vuelve a suceder, lo pondré en conocimiento de Aro y él te aplicará tu castigo. Ya sabes que los Vulturis no dan segundas oportunidades.
Me solté de Emmett y ahora el que se puso a aplaudir fui yo, mostrando mi cara de enfado. La Pitufina y el mafioso giraron sus caretos para mirarme.
―¿Ya habéis terminado con el teatro? ―pregunté, acabando de aplaudir.
El grandullón y el rastreador oscilaron la vista el uno al otro con algo de extrañeza. No tenían ni idea de qué iba todo esto, claro. Lo mismo pasaba con la chusma de Thiago. Los que sí parecían sospechar algo eran el pelirrojo y el Pitufo, porque sus caras se quedaron tan tiesas y estáticas que no era normal. Estaban disimulando.
―No es ningún teatro ―rebatió Thiago, alzando su rostro con chulería―. Es cierto, no sabíamos que Razvan podía oírnos.
Su media sonrisita ya me sacó de quicio.
―¡Mentiroso de mierda! ―voceé, echándome hacia delante para arrojarme a él.
¡Estaba más que harto! ¡¿Cómo podían tener tanta caradura?! ¡Habían planificado todo eso para que Razvan se llevase a Nessie, pero les había salido el tiro por la culata y ahora estaban intentando salvar los muebles! ¡Pues yo ya estaba hasta las narices! ¡Iba a cargármelos a todos de una maldita vez!
Pero, de pronto, los brazos de Emmett me apresaron por detrás, con fuerza, y me vi arrastrado varios metros hacia mis espaldas.
―¡Suéltame! ―le grité, lleno de convulsiones, tratando de zafarme.
Si no me había transformado ya, era porque el idiota de Jasper estaba haciendo de las suyas.
Me apartó de ese grupo de sanguijuelas y se paró a unos cuantos metros de donde estaban, pero no me soltó. Mi manada, algo agitada, el resto de los Cullen y los de Denali corrieron para rodearnos.
―No quiero hacerte daño, Em, así que más te vale que me sueltes ―le advertí, apretando las muelas para retener esa cólera que ya se revolvía por mis entrañas.
―No. Tienes que calmarte y escuchar ―me respondió, serio.
¿Calmarme? ¿Escuchar? ¿De qué demonios me estaba hablando?
Jasper se plantó delante de mí mientras el pesado de Emmett continuaba sujetándome.
―Por favor, Jacob, tranquilízate ―me pidió con un cuchicheo, aunque no sé por qué lo hacía, porque su molesto don ya estaba obligándome a ello―. Sé que deseas vengarte por esto también, pero el tratado no se debe romper.
El tratado. El dichoso tratado. Ya me había olvidado de él. Maldito tratado… ¡Pues ya estaba harto de esa mierda!
―¡Por mí se puede romper para siempre! ―grité en dirección a la arpía y sus acompañantes al tiempo que me revolvía en los brazos de acero de Emmett.
Sí que eran duros… Maldición.
―El tratado no se debe romper, es muy importante para mantener la paz ―insistió Jasper.
―¡Ellos son los primeros que lo han roto al planear todo eso para deshacerse de Nessie! ―refuté, cabreado.
―Bueno, en realidad no lo han hecho ―me contradijo, hablándome con calma y con esos estúpidos bisbiseos.
―¡¿Cómo dices?! ―mi enorme indignación quedó más que patente con el tono de mi voz y con mi cara.
―Si te paras a pensarlo, teóricamente no han hecho nada, no han incumplido el tratado ―empezó a explicar―. A ojos de los demás, Thiago simplemente tuvo un “descuido” ―gesticuló con los dedos, imitando unas comillas― al hablar de eso en el bosque. No incumplió ninguna de las normas del tratado, ni siquiera estaba en vuestro territorio, sino que estaba fuera del límite que lo acota.
―¡Pero lo hizo para que Razvan le escuchara, para que él fuera a por ella! ―rebatí, enfadado.
―Lo sé, por supuesto que sus intenciones eran oscuras, pero no existen pruebas que lo demuestren. Por eso, teóricamente, no han incumplido el tratado.
―¡¿Cómo que no hay pruebas?! ―no pude evitar que mi voz sonase un octavo más alto de la cuenta, dada mi irritación―. ¡Yo lo sé! ¡Todos nosotros lo sabemos! ¡Es evidente!
―Jacob, el único testigo que había lo acabas de matar ―me recordó, eso sí, sin reproche alguno―. No podemos demostrarlo. Sería nuestra palabra contra la suya.
Genial. Jamás pensé que iba a decir esto, pero por primera vez me arrepentí de haberle dado rienda suelta a mis impulsos y haber matado a Razvan tan pronto. De haber sabido que esa chusma iba a aparecer y que esto iba a ser así, hubiese esperado más para matarle.
―¡Me importa una mierda si es nuestra palabra contra la suya! ―bufé, encrespado, con Emmett aguantando mis embistes―. ¡No tengo por qué demostrarle nada a nadie! ¡Puedo cargármelos cuando quiera!
Volví a sentir otro chute de tranquilizantes de la marca Jasper. Mi manada estaba muy atenta a esta conversación, y se les veía un poco confusos. Yo no hacía más que echar vistazos por encima de Jasper, temiéndome que esos desgraciados ya se hubieran escapado. Pero no, sorprendentemente, seguían ahí, esperando. No entendía nada.
―Si los mataras, el tratado se rompería ipso facto ―apuntó Eleazar.
―Pues mira qué problema tengo ―le contesté con sarcasmo.
―Al no haber pruebas, los Vulturis podrían alegar que tú asesinaste a Jane y a los demás a sangre fría ―opinó Garrett, llevándose la mano a la barbilla, pensativo―. Y con el tratado roto, no dudarían en tomarse la justicia por su mano.
―Me da igual, no pueden hacerme nada ―alegué, ya hasta el gorro de tanto cuento―. No se acercarán por aquí, aprecian su vida demasiado.
―No lo estás comprendiendo, Jacob ―añadió Tanya―. Los Vulturis no vendrían hasta aquí.
Sus palabras, y esa mirada, captaron mi atención.
―¿A qué te refieres? ―pregunté, todavía receloso.
―Los Vulturis no irán a por ti ―siguió Kate―. Irán a por nosotros. A por todos nosotros ―dijo, señalando a su aquelarre y al de los Cullen―. Y no avisarán, te lo aseguro. Podrían venir a por nosotros en cualquier momento; mañana, dentro de semanas, meses, años, siglos…
―Esperarán lo que haga falta, pero se vengarán ―añadió Tanya con un semblante severo―. Saben que no pueden vencerte en una guerra, sin embargo, harán lo que sea para hacerte daño y mermarte.
Mierda, no había caído en eso.
―Bueno, yo os protegería ―se me ocurrió.
―¿Y cómo piensas defendernos a nosotros, o al aquelarre de Denali? ―replicó Jasper―. A no ser que fueras capaz de viajar instantáneamente de un sitio a otro, es imposible. Cuando consiguieras llegar a Denali o a Anchorage, ya estaríamos todos muertos.
Sentí un escalofrío al escuchar eso, porque solo con imaginarme la estampa y la carita de Nessie al verlo, o al escuchar la noticia, ya me dejaba congelado.
―¿Y Alice? Ella verá si los Vulturis van a por vosotros, y yo ya estaría allí antes de que eso sucediera ―me ingenié.
―Aro tiene a Varick ―me contestó el adivinador de dones―. Y ya sabemos que Aro es el que tiene la última palabra, el que realmente toma las decisiones. Utilizará la barrera individual de Varick para que Alice no pueda ver sus decisiones.
Genial. Se me estaban terminando las opciones. Eché otro vistazo por encima de Jasper. La Pitufina y su séquito de ratas seguían en el mismo sitio, esperando mi decisión pacientemente, eso sí, con sus arrogantes barbillas alzadas. ¡Arg!
―Podéis… ―pensé por un momento―. Podríais… mudaros todos aquí, a La Push.
Según lo solté, ya me di cuenta de que era una malísima idea, no me la creí ni yo. Eso de llenar la reserva de vampiros, por muy buenos que fueran… Uf, qué va. Mis hermanos de manada ya estaban gañendo, nada conformes, y, para ser sinceros del todo, yo tampoco los quería por aquí. A ver, estos chupasangres ya eran mi familia, claro, y ya teníamos un grado de convivencia y afecto bastante altos, los apreciaba mucho, de veras, vuelvo a decir que para mí ya eran mi familia, pero cada uno tenía su sitio, ¿vale? Ellos no dejaban de ser vampiros, y nosotros no dejábamos de ser lobos. Era demasiado complicado y arriesgado. Además, no veía a unos vampiros pijos viviendo en una tribu como La Push.
Los Cullen y los de Denali no dijeron nada, pero lo que decían sus caras coincidía con lo que acababa de pasar por mi sesera. Ah, bueno, solo hubo una persona que dijo lo que pensaba en voz alta.
―No digas tonterías ―chistó Rosalie, poniendo los ojos en blanco mientras negaba con la cabeza.
Por una vez estaba de acuerdo con la Barbie, aunque eso fuera en contra mía. Me quedé en blanco. Guay.
―Jacob, despidámonos de ellos y vayamos a casa ―sugirió Jasper―. Es lo mejor para todos. Olvídate de este asunto.
―¿Que lo olvide? ―otra vez volvió mi indignación.
―Chucho cabezota. Déjate de venganzas ―me regañó Rosalie, harta―. Ahora tienes que centrarte en Nessie y en el bebé. Y esto es lo mejor para ellos. ¿O es que quieres que tu hijo crezca en un mundo donde la venganza está a la orden del día? ¿Acaso quieres que él y Nessie sufran las consecuencias de tus malas decisiones, de tu impulsividad?
Una vez más, mi tarro se quedó vacío y no pude replicar. Genial. Rechiné las muelas con rabia, porque tenían razón, y encima, me lo decía la Barbie. Guay. Y para colmo, Leah asintió con la cabeza, dándole toda la razón. Estupendo.
―Los Vulturis asesinaron a nuestra hermana ―se sumó Tanya, cogiendo la mano de Kate, que se la afianzó con un apretón―. ¿Crees que a nosotras no nos hubiera gustado vengarnos por la muerte de Irina? Sin embargo, hay veces en los que uno se tiene que tragar su orgullo, por el bien del resto de la familia.
Sam me hizo un asentimiento con la cabeza, animándome a ceder.
Volví a rechinar los dientes con más que rabia cuando me di cuenta de que tenían razón de nuevo. Por enésima vez, miré a la Pitufina y a su séquito. Estaban ahí, justo donde les habíamos dejado. Seguían con sus gestos de arrogancia, pero ahora, además, a esa arpía se le agregó una leve y casi imperceptible sonrisita. Mis muelas estuvieron a punto de quebrarse. Sabían de sobra que esto iba a resolverse de esta forma, que yo no tenía más opción, por eso se habían atrevido a venir y no se habían esfumado a la primera de cambio. ¡Malditas ratas!
―¡Bueno, vale, nos piraremos a casa! ―escupí, enfadado, intentando soltarme de los brazos de Emmett.
Dios, cómo me dolía decir esto… Y más viendo los caretos de la chusma que tenía a unos metros.
―¿Seguro? ¿Podrás controlarte si te suelto? ―inquirió Em.
―Sí, sí, estoy tranquilo, ya puedes soltarme ―refunfuñé, calmándome de mala gana.
Aunque el efecto de las pastillas de Jasper seguía notándose.
Emmett por fin me liberó, dejando que mis brazos se escapasen de esos músculos de hielo. Brrrr, qué tío más frío, en serio.
Sí, ya estaba más tranquilo, pero eso no quitó para que me abriera paso entre Jasper y Eleazar, y me dirigiera enrabietado hacia la rubia canija y sus secuaces de miserables. Los demás, incluida mi manada, comenzaron a seguirme para ver si tenían que frenarme, sin embargo, en cuanto me paré frente a mi objetivo y vieron que no me abalanzaba sobre el mismo, se detuvieron a mis espaldas, más sosegados. Me quedé delante de la Pitufina y el resto de sanguijuelas y les miré con cara de muy, muy malas pulgas.
―Os habéis salvado por los pelos, pero os lo advierto ―empecé a hablar con una voz que me salió más ronca, debido a mi cabreo―, como volváis a intentar una jugarreta como esta con mi mujer, mi hijo o cualquiera de mis aliados, os juro que os mataré a todos. Iré a buscaros a donde sea y os machacaré uno a uno, como hice con ese miserable de Razvan, ¿entendido?
Ese matón de Thiago iba a decirme algo, molesto, pero la Pitufina interpuso su brazo y le detuvo. No le quedó más remedio que chirriar los dientes.
―Te repito que nos estás acusando de algo que no hemos hecho, todo esto es un malentendido producido por un error de Thiago, no obstante, no voy a entrar en discusiones contigo ―dijo ella con su encopetamiento de siempre. ¡Mentirosa! Faltaba muy poco para que mis manos se enganchasen a su cuello. Solo tendría que girarlas un poco, era muy fino, es más, me serviría una sola mano, pero pensé en Nessie y en Anthony, en las consecuencias que eso traería para ellos, y conseguí controlarme―. Esto no volverá a ocurrir jamás, te lo garantizo.
―Eso espero ―logré escupir entre dientes, con esa rabia que me era imposible ocultar.
―¿Habíais venido por algo en especial? ―preguntó Jasper, seguramente para cambiar de tema, porque ya notaba esa tranquilidad extraña insertándose en mí con más urgencia.
―Solamente veníamos para traeros un obsequio antes de partir hacia Volterra ―le respondió ella, haciéndole un gesto a Félix con su canija mano.
―¿Un obsequio? ―gruñí, pues ya estaba hasta las narices de los regalitos de Aro.
El grandullón sacó un papel enrollado del interior de su capa. Era un papel grueso, de color marfil, que estaba enroscado por medio de un lazo rojo y cuyo final tenía un sello, de un tono más oscuro. Se lo pasó a la Pitufina y ella lo extendió hacia mí.
―Aro quiere agradecerte tu valiosa ayuda recompensándote de algún modo.
―Yo no quiero…
Me quedé sin voz cuando Jasper me arreó un disimulado codazo en todas las costillas. Le miré, malhumorado, y después volví la vista al frente para coger el rollo con un zarpazo.
Observé el papel, desganado y cansado. El sello, con una forma redondeada, llevaba la marca de los Vulturis, cómo no. Lo arranqué de malos modos, adrede, para que me vieran bien, y desenrosqué el papel de igual manera. Tuve que parpadear cuando vi de qué iba.
―Esto es…
―Sí, es un certificado firmado por los Vulturis que avala que Ezequiel ya forma parte del tratado ―me corroboró ella, alzando la barbilla con altanería―. Un mensajero nos lo ha traído hace justo una hora. Aro te ha dado su palabra, y él siempre la cumple.
Dejé de leer el certificado para observarla a ella.
―Más le vale ―le advertí, clavándole una mirada amenazante.
―Ha sido un… ―me dio un repaso que abarcó todo mi torso, alzando la ceja y el labio con esa aprobación de siempre― placer trabajar contigo.
―Yo no puedo decir lo mismo ―le solté a la cara, levantando el mentón, serio.
―Espero que nos veamos pronto ―dijo, dándose la vuelta junto con el resto de su chusma al tiempo que se ponía su capucha, al igual que los demás.
―Espero que ya no nos veamos jamás ―le corregí.
El pelirrojo clavó la vista en mí durante medio segundo y juraría que le vi hacerme una especie de reverencia con la cabeza mientras mantenía una mirada de respetabilidad. Me quedé a cuadros. Después, se volvió del todo y comenzó a caminar con sus compañeros.
―Puede que nuestros caminos se vuelvan a cruzar algún día, lobo, y entonces tú y yo tendremos esa pelea que teníamos pendiente ―Thiago me dedicó una última mirada llena de resentimiento y terminó de girarse hacia el otro lado para largarse, perdiéndose entre los árboles, como los demás.
Iba a mover un pie en su dirección para decirle que cuando quisiese, pero Jasper me interpuso su brazo. También me sentí más relajado, qué raro…
Desde luego, hoy que podía disfrutar de no tener al pesado de Edward incordiándome a cada momento con sus incursiones mentales, le tomaba el relevo Jasper. No sé quién de los dos era peor, la verdad.
Gruñí.
Yo también me giré hacia el otro lado, pero me dirigí al árbol de antes para entrar en fase.
―Vámonos a casa ―propuse, de camino.
Mis lobos empezaron a aullar al cielo, contentos.
Me oculté detrás del tronco, me quité los pantalones y cuando los iba a atar a mi cinta de cuero me fijé en mi anillo de casado. Entonces, toda mi mala leche se esfumó de sopetón y no pude evitar que una enorme sonrisa se extendiera en mi cara, porque por fin me iba a casa, con Nessie. En ese momento, me percaté de que todo había terminado, de que éramos libres, ¡libres! Sí, ya no había magos, ya no habían rumanos, ya no habían licántropos, ya no había nada de qué preocuparse, ya no había nada de qué protegerla a ella y al bebé. Así que los Cullen ya se podían quedar en su casa de Forks o irse a Anchorage, aunque intuía que con el parto tan cerca ya aprovecharían para quedarse. Pero no en nuestra casa… Sí, sí, ¡sí! ¡Éramos libres! ¡Ya no más vampiros por casa! ¡Ya no más malos olores! ¡Ya no más falta de intimidad! ¡Ya no más radio!
Terminé de atar los pantalones a mi cinta de compromiso, con prisas, y entré en fase.
Salí pitando de allí y empecé a galopar hacia la casa de los Cullen. No quería que Nessie se preocupara más por mí, que segurísimo que lo estaba, pero además, me moría por verla, por besarla, abrazarla, tocar su barriga y sentir las patadas de Anthony…
¡Eh, mis pantalones!, protestó Quil, echando a correr detrás de mí. ¡Dijiste que me los ibas a devolver!
Todos los demás también lo hicieron, incluidos los Cullen y los de Denali.
Sí, pero no te dije cuándo, me carcajeé.
¡¿Serás cabr…?!
¡Igual llego a mi cita con Kim!, exclamó Jared, contento.
Sí, pero tarde, le pinchó Leah en broma.
Mierda, es verdad, dijo él. ¿Qué hora es? ¿Alguien tiene hora?
Sí, guardo el reloj en el bolsillo de la derecha, ¿no te digo?, se burló Isaac.
Apuesto cinco pavos a que Jared llega tarde, propuso Embry.
Hecho, aceptó Shubael.
¡Trae, devuélveme mis pantalones!, me exigió Quil, metiendo el hocico por mi pata para intentar sacarlos de mi cinta.
¡Ni hablar!, me reí, pegando un salto a un lado para apartarme de sus mandíbulas.
¡Necesito saber qué hora es!, insistió Jared.
¡Pues mira el sol, ¿qué nos dices a nosotros?!, se quejó Paul.
¡Está nublado, no lo veo!
Pregúntale a uno de los Cullen, sugirió el listo de Seth.
¡Es verdad!, cayó Jared.
Se giró y se arrimó a Emmett mientras seguían corriendo, pero este llevaba una camiseta de manga larga y tuvo que meterle el hocico por la muñeca para tratar de acceder al reloj.
―¿Qué haces? ―protestó Em, extrañado por esa actitud, apartándole la cabezota con la mano―. No te voy a acariciar.
¡Que no es eso!, intentó explicarse Jared.
Toda la manada se rio de la escena. Me carcajeé otra vez al ver el ambiente jovial que había en la manada y apreté el paso.
El camino hasta la casa de los Cullen transcurrió de este modo, aunque a mí se me hizo largo, ya que no veía el momento de tener a Nessie entre mis brazos.
Mi manada se fue disgregando a medida que llegábamos a la casa, hasta que me quedé yo solo con los Cullen y con los de Denali. Eso sí, tuve un buen rato a Quil detrás de mí para que le devolviera los pantalones, pero finalmente conseguí quitármelo de encima.
Visionamos la casa a través de los árboles, y cuando ya estábamos a pocos metros, me detuve para cambiar de fase. Los demás siguieron, no hacía falta que me esperasen. Adopté mi forma humana, me puse los pantalones de Quil y salí de mi escondite, raudo.
Sin embargo, fue girar el tronco y vi a Nessie, que ya estaba a unos pocos metros de mí. Estaba vestida con uno de esos vestidos premamá que Esme le había regalado y venía corriendo, agarrándose esa enorme panza que parecía que se le iba a caer al suelo. Su hermoso rostro todavía reflejaba las horas de preocupación y ansiedad. No habían sido muchas, dos como mucho, pero seguramente a ella le habían resultado larguísimas.
Mi ángel, mi dulce y precioso ángel.
Eché a correr hacia ella con presteza, ya que no quería que se esforzase en su estado, y por fin nos encontramos.
―Jake… ―sollozó.
―Nessie ―murmuré con un nudo en la garganta.
Mis brazos se fueron a su cintura para arrimarla a mí, pero los suyos se fueron a mis hombros y sus manos envolvieron mi cara al tiempo que sus dulces y preocupadas pupilas la estudiaban, cerciorándose de que no tuviera ni un solo rasguño.
―Estoy bien, cielo ―la calmé, llevando mi rostro al suyo para besarla.
―Jake… ―murmuró con lágrimas en los ojos, terminando de enganchar sus labios con los míos.
Sus manos pasaron a mi cuello y a mi nuca y comenzamos a besarnos alocadamente, con esa energía ya frenética girando a nuestro alrededor. La emoción podía palparse en el ambiente, pero también la ansiedad y la tensión que habíamos vivido durante las últimas horas. Mientras nuestros labios prácticamente se comían, sentí sus húmedas lágrimas mojando mi rostro. Eso hizo que ese nudo que tenía aferrado en la garganta ya no aguantase más y las mías también tuvieran vía libre.
Sí, por fin se había terminado todo. Ahora podríamos vivir en paz. Nessie, Anthony y yo.
La apreté un poco más contra mí, Nessie aferró su mano a mi pelo para que no me separase de ella nunca, y seguimos besándonos con esa alocada y emocionada pasión.

14 comentarios:

  1. ¡Hola a todos! Soy Tamara ^^

    ¡¡MUCHÍSIMAS GRACIAS POR LEERME Y POR DECIRME ESAS COSAS QUE ME DECÍS, Estefanía, Carol, Kiara, Andreina, elsa, andres, YANINA, ody y Camy!!

    No os preocupéis si no podéis comentar siempre, ya sé que tenéis una vida fuera de aquí, jaja xDD

    Me alegro de que os gustase la pelea ^^ Es que Jacob es mucho Jacob!!!! Aunque no le resultó tan fácil, ¿eh? jeje. Pero al final venció!!!!

    Ya queda muuuuuuy poco para el nacimiento de Anthony, ya lo dije ;) Un poquito de paciencia ^^

    elsa, a mí también me gustaba mucho la imagen anterior... jeje, es que nuestro Taylor es muy guapetón, ¿verdad? Ains, mi niño!!! Qué guapo es, por Dios!!!

    andres, me alegro de que ya estés mejor de ánimos xD y espero que sigas así siempre ;)

    YANINA, pues claro que te dedico el capi de ese día, mujer xDD ¿Pero qué día es? ¿El 25 de diciembre?

    Camy, pues no queda mucho para que termine el libro, aunque aún quedan algunas cositas ;) Ya sé que da penita, a mí la primera xDD , pero como ya dije una vez, Nueva Era ya tiene 1700 páginas!!! O-O Y al final he tenido que dividirlo en 2 libros (con Despertar, ya son 3 libros. Me ha salido una trilogía xDD ), así que no voy a alargar más la historia, porque si no, no terminaría nunca!! jaja. Además, si te soy sincera, necesito un descanso xDD


    Bueno, chicos, pues ya veremos qué ocurre con Jane y Thiago ;) Aquí tenéis el capi, espero que os guste.

    Lametones para todos mis amigos de la distancia, mi manada!!!!

    ResponderEliminar
  2. SI te entiendo!!!!ME DA PENITA =( PERO IGUAL NO DE PESADA PERO SI TERMINA podrias tomaRte un DESCANSO..... y contar la historia de el hijo de renesme y jacob o si tienen otro hijo o HIJA DE LOS HIJOS NO SE.... es una HUMILDE OPINION...=) tomate un descanso tus fans de seguro te esperamos años si keres...!!!!ES SOLO UNA IDEA NO TE ENOJES PORFIS =).
    me encanto el capy!!!!!TE ADOrOME ENCANTA COMO ESCRIBIS...nunCA,nuncA.y nunca.....me canso de decirte un BESOTE DESDE arGENTINA
    Camy...

    ResponderEliminar
  3. QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE VOY A LLORAR COMO MARIA MAGDALENA EL DIA QUE SE TERMINE ESTO :'(
    Awww Tamara me encanta tu historia, me fascina, me haces enojarme, llorar, gritar, brincar, patalear, etc, etc jajajaja
    Te mando muchos saludos y bendiciones!
    Tu fiel lectora: Isabeu Galan

    ResponderEliminar
  4. hola tamara el capi de hoy genial...que hipocrita esa jane....si no la mata jake la va a matar enguerrad ja...ya veremos adelante el parto...es triste un poco que esta historia se acabe...pero todo debe tener un final..y tu un descanso amiga...como siempre sos una escritora fantastica...y una persona maravillosa...salu2 y tambien a mis amigas de la distancia espero que esten bien...

    ResponderEliminar
  5. Hola Tamara! ^^
    Primero decirte de que soy super fan tuya, apenas comento pero decirte que estoy super enganchadiita en el blog, me alegro de que Jake y nessie esten juntos de nuevo y esperando el nacimiento del bebé! ^^ tambien decirte de que me has dejado muy intrigada con lo de Quil y Claire que les pasara xD?? bueno te dejo y que sepas que eres una muyyyyy buena escritora!!

    ResponderEliminar
  6. ufffff,,, q buena escena!!!!maravillosa... estoy sin palabras...
    besos
    ody

    ResponderEliminar
  7. Awww da pena que se acabe!! Pero necesitas un descaso!! Me encantó el capi. Que hipócrita Jane, por favor!!
    Un beso enorme, y eres genial, recuérdalo!!

    Besos, Estefanía

    ResponderEliminar
  8. Hola Tamara:
    Buen capitulo....y si!!! esa jane es una hipocrita arpia...su castigo sera no tocar nunca esos biceps, y esa piel cobriza con tremendo lavadero...jajaja...con ansias espero el proximo

    y esta imagen sacandose la playera esta..... para esperar el siguiente capitulo con muuucho gusto

    Andres que tengas una buena semana de vacaciones y que mejor si traes ese animo de 10 asi lo difrutaras mejor ..diviertete y descansa

    un saludo a grande a todos

    ResponderEliminar
  9. la del comentario de arriba fui yo elsa upppss se me paso

    ResponderEliminar
  10. Hola Tamara
    Upss creo que llegue tarde pero me gusto, me encanto, me facino todo el capitulo estubo fabuloso, en serio no tienes poderes o algo así. Siempre me dejas ... Sin palabras por tu forma de relatar.
    Animo chica eres la mejor, como se que mis intentos de chantaje*no funcionaron solo me queda decirte que espero continúes escribiendo no importa si no es crepusculo tienes mi apoyo al cien x ciento. Cuidate un beso y un abrazote a ti y a los que leen tu fabulosa historia.
    Una cosita + que es morro para ti? +_+
    ( por favor escribe algo sobre Navidad y si no que AJ nazca el 31 de diciembre por favor... Por favor... Por favor...
    u_u Kiara n_n

    ResponderEliminar
  11. ¡HOLA! SOY NOVIEMBRE:
    TAMARA, COMO SIEMPRE HAS PUESTO UN PUNTO DE HUMOR CON "LOS PANTALONES", NO
    SABES LA RISA QUE HE PASADO CON LOS LOBOS Y LOS PANTALONES. YA HABIA MUCHA TENSIÓN ACOMULADA DE LA PELEA Y CON LA PITUFA; QUE NECESITABAMOS ESE SARCASMO Y RISOTADA DE LOS LOBOS.
    ¡UUUH! NO QUERIA PENSAR EN QUE ESTO LLEGABA A SU FIN, CON TU HISTORIA; PERO CUANDO DESCANSES MENTALMENTE NO TE GUSTARIA CONTARNOS LAS AZAÑAS DE ANTHONY Y SUS PADRE, Y MÁS NIÑOS. ES QUE AHORA QUE ME HABIA AFICIONADO OTRA VEZ A LA LECTURA, PUES ME TIENE QUE ENTUSIASMAR PARA SEGUIR HACIENDOLO, Y TU ME METES DENTRO DEL RELATO Y PARECE QUE LO ESTOY VIVIENDO CON LOS PERSONAJES.
    BUENO QUIERO DARTE LAS GRACIAS POR DARNOS LA OPORTUNIDAD DE DISFRUTAR CON TU OBRA MAESTRA,SI SIGUES ESCRIBIENDO HAZME LO SABER. UN LAMETÓN.

    ResponderEliminar
  12. ¡¡MUCHAS GRACIAS A TODOS POR VUESTROS COMENTARIOS!! Que sepáis que aunque no haga acto de presencia siempre, sigo por aquí todos los días y leo TODOS vuestros comentarios ;) Muchas gracias por leerme y darme una oportunidad, y también por esas cosas tan preciosas que siempre me ponéis =º), sois GENIALES!!!!

    LAMETONES!!

    ResponderEliminar
  13. Woow genial,de lo mejor q e leído sería buena la adaptación sería un éxito felicidades Tomará

    ResponderEliminar