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sábado, 24 de diciembre de 2011

NUEVA ERA. CAPITULO 127: INVASIÓN DE VISITAS


¡¡¡¡¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!!!!!



¡¡Y FELIZ CUMPLEAÑOS, YANINA!!
AUNQUE SEA MAÑANA ^^
¡¡¡TE DEDICO ESTE CAPI CON MUUUUUCHO CARIÑO, Y QUE CUMPLAS MUCHOS MÁS!!!

TODOS LOS CAPITULOS ESTAN REGISTRADOS EN SAVECREATIVE PARA EVITAR PLAGIOS


NO DUDEIS EN DEJAR VUESTROS COMENTARIOS, PREGUNTAS, ETC, YO CONTESTARE A TODO GUSTOSAMENTE ^^



NUEVA ERA II. COMIENZO 2ª Parte (Continuacion de "NUEVA ERA II. COMIENZO 1ª Parte").

Para leer este fic, primero tienes que leer el anterior "Despertar", que se encuentra en los 7 bloques situados a la derecha de este blog, "Nueva Era I. Profecía" y "Nueva Era II. Comienzo 1ª Parte". Si no, no te enterarás de nada 😏


CAPITULOS:

PARTE DOS: NUEVA ERA

RENESMEE:

77. ACAMPADA: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/08/nueva-era-capitulo-77-acampada.html
78. EL LAGO: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-78-el-lago.html
79. EN MEDIO: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-79-en-medio.html
80. LICÁNTROPO: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-80-licantropo.html
81: DECISIÓN: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-81-decision.html
82. CUMPLEAÑOS: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-82-cumpleanos.html
83. IRRUPCIÓN: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-83-irrupcion.html
84. REENCUENTRO: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-84-reencuentro.html
85. GRIPE: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-85-gripe.html
86. FALLO: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-86-fallo.html
87. GIRO: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-87-giro.html
88. BUENA Y MALA: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-88-buena-y-mala.html
89. FELICITACIONES Y PLANES: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-89-felicitaciones-y.html
90. APOYO: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/09/nueva-era-capitulo-90-apoyo.html
91. CARTA: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-91-carta.html
92. INTERESES: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-92-intereses.html
93. BENEFICIO COLATERAL: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-93-beneficio.html
94. ECOGRAFÍA: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-94-ecografia.html
95. FANTASMAS: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-95-fantasmas.html
96. MANIOBRA: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-96-maniobra.html
97. "NO PUEDO": http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-97-no-puedo.html
98. SANGRE: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-98-sangre.html
99. HERIDOS: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-99-heridos.html
100. PRUEBA: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-100-prueba.html
101. ENTRENAMIENTO: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-101-entrenamiento.html
102. 6 DE FEBRERO: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-102-6-de-febrero.html
103. PACIENCIA: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/10/nueva-era-capitulo-103-paciencia.html
104. UN SER SUPERIOR: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-104-un-ser-superior.html
105. ENVIDIA: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-105-envidia.html
106. CAMBIO DE PLANES: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-106-cambio-de-planes.html
107. PASAR PÁGINA: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-107-pasar-pagina.html
108. LA ESTRATEGIA: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-108-la-estrategia.html
109. A CASA: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-109-casa.html
110. DE NADIE (PARÉNTESIS JANE):  http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-110-de-nadie.html

JACOB:

111. ¿QUÉ PUEDES HACER CUANDO TUS TRIPAS SON UN MANOJO DE NERVIOS?: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-111-que-puedes-hacer.html
112. MENUDO PANORAMA QUE TENGO DELANTE: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-112-menudo-panorama.html
113. ¡¿Y A MÍ QUÉ DEMONIOS ME IMPORTA EL PODER?!: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-113-y-mi-que.html
114. NO, AHORA MISMO NO PODÍA PERDER EL TIEMPO CON ESO: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-114-no-ahora-mismo.html
115. VENGA, VENGA, YA QUEDA MENOS: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-115-venga-venga-ya.html
116. POR FIN, ¡POR FIN! UN MOMENTO, ¿PERO QUÉ ES ESTO?: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/11/nueva-era-capitulo-116-por-fin-por-fin.html
117. ATROZ (PARÉNTESIS. PARTE 1. RENESMEE): http://jacobnessie.blogspot.com/2011/12/nueva-era-capitulo-117-atroz-parentesis.html
118. VALOR (PARÉNTESIS. PARTE 1. RENESMEE): http://jacobnessie.blogspot.com/2011/12/nueva-era-capitulo-118-valor-parentesis.html
119. SIGUE EL CAMINO DE BALDOSAS AMARILLAS, SIGUE EL CAMINO DE BALDOSAS AMARILLAS: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/12/nueva-era-capitulo-119-sigue-el-camino.html
120. ESTO DEMUESTRA QUE NO SOY UN DIOS, COMO OTROS SE PIENSAN: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/12/nueva-era-capitulo-120-esto-demuestra.html
121. NESSIE, NO ME DEJES... NO ME DEJES...: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/12/nueva-era-capitulo-121-nessie-no-me.html
122. ¡MALDITO CHIFLADO! ¡ELLA ES MÍA!: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/12/todos-los-capitulos-registrados-en.html
123. ¡TING! ¡PRIMER ASALTO! ¡QUE EMPIECE EL COMBATE!: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/12/nueva-era-capitulo-123-ting-primer.html
124. ¡¿TENDRÁN CARA?! ¡¿PERO DE QUÉ VAN?!: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/12/nueva-era-capitulo-124-tendrian-morro.html
125. LLAMANDO A QUIL, LLAMANDO A QUIL. AQUÍ EL PLANETA TIERRA. CORTO: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/12/nueva-era-capitulo-125-llamando-quil.html
126. NENA, CIELO, PRECIOSA, CARIÑO: http://jacobnessie.blogspot.com/2011/12/nueva-era-capitulo-126-nena-cielo.html


= RENESMEE =


PREFACIO

―Vale, preciosa, vamos a tener a nuestro bebé ―dijo Jake con un tono y una mirada que rebosaban una reciente y repentina determinación.
A él se le veía seguro y confiado, pero yo estaba muerta de miedo. Notaba esas tremendas contracciones en mi útero, en mi vagina, en mis riñones, retorciéndose y torturándome con saña, incluso los muslos me dolían, aunque esto podía ser de lo tensas y agarrotadas que tenía las piernas, tanto, que incluso ya empezaba a notarlas algo entumecidas. Lo cierto es que tenía muchas ganas de empujar, pero ¿y si esto se intensificaba más cuando lo hiciera? Ya era insoportable…
―Jake…, no… no puedo ―lloriqueé, haciendo una negación con la cabeza―. Tengo miedo… Me duele mucho…
―Sí, sí puedes ―me alentó, pasando su suave mano por mi rostro con esa seguridad―. Sé lo fuerte que eres, confío en ti. Vas a hacerlo muy bien, yo te ayudaré, ¿de acuerdo? Vamos a tener a nuestro bebé y será un niño precioso.
Sus ojos ratificaban sus palabras, se clavaban en los míos con esa determinación y confianza. Jake confiaba en mí, y estaba conmigo. Yo seguía sin estar tan segura, pero su intensa mirada, y esa fe en mí, me dio fuerzas, así que asentí. 
Pero, de repente, hizo el amago de marcharse. Mi mano se arrojó hacia la suya con rapidez, llena de ansiedad, y le detuvo.
―Jake, no te vayas… ―le supliqué, algo presa del pánico.
Sin él estaba perdida. Si él no estaba a mi lado, no tendría fuerzas para afrontar esto, lo sabía, lo sentía. Le necesitaba, le necesitaba conmigo.
―Cielo, tengo que coger al bebé ―me tranquilizó, y su mano suelta volvió a pasar por mi rostro con dulzura―. No me iré de tu lado nunca, estaré aquí mismo, ¿vale? Lo haremos juntos, estoy aquí contigo.
Me sentí como una idiota. Claro, por supuesto que tenía que coger al bebé, ¿cómo era tan tonta? Pero estaba tan, tan nerviosa… Y tenía tanto miedo… Sin embargo, sus palabras volvieron a sonar en mi cabeza. Él no se iría de mi lado nunca, estaba aquí mismo, conmigo, a mi lado. Eso me llenó de fuerzas de nuevo. Respiré hondo, cerré los ojos, preparándome para afrontar el parto, y asentí.
―Te quiero ―murmuró con una sonrisa y unas brillantes pupilas que delataban a las claras las ganas que tenía de ver a Anthony, y lo poco que quedaba para que así fuera.
―Te quiero ―susurré, curvando mis labios todo lo que pude para corresponder esa misma sonrisa, aunque los horribles dolores que sentía a cada minuto me lo impidieron.
Su rostro se pegó al mío y me dio un beso tierno y dulce que me emocionó, haciendo que se aferrara un nudo enorme en mi garganta. Estábamos a punto de tener a nuestro bebé.
Sus labios se separaron de los míos enseguida, demasiado pronto, pero su frente aún estaba en contacto con la mía. Ojalá no tuviera que despegarse nunca.
―Jake… ―solo conseguí que me saliera un hilo de voz, porque quería tenerle cerca, le necesitaba, pero él tenía que coger al bebé.
Anthony, mi pequeño Anthony.
―Todo saldrá bien, estoy aquí contigo ―susurró él.
Asentí de nuevo y Jake me regaló otro beso corto. Después, se incorporó para alejarse. Le dejé libre y él se movió hacia mis piernas abiertas para atender el parto.
―¡Vale, pequeña, empuja! ―me animó con entusiasmo.
Su animada voz me dio fuerzas. Cogí aire, me preparé mentalmente para ser valiente y me incliné hacia delante para empezar a empujar con voluntad.
Mis manos se aferraron a los cojines con fuerza y no pude evitar gritar cuando llegó otra contracción y sentí esos intensísimos y desgarradores dolores que se retorcían sin cuartel, eran insoportables, ¡insoportables! Mi cuerpo ya no dio a más y me dejé caer sobre ese improvisado respaldo, más que cansada.
―¡Venga, lo estás haciendo muy bien, preciosa! ¡Empuja, empuja otra vez! ―me estimuló Jake de nuevo.
Preferí no pensarlo. Separé mi espalda del respaldo, afiancé mis manos a los cojines y empujé otra vez, chillando inevitablemente, del horrible dolor que sentía con esa siguiente contracción. ¡Dios! ¡Era horroroso! ¡Dolía demasiado!
―¡No puedo! ―lloré sin consuelo, cayéndome hacia atrás. Me aterraba la llegada de otra contracción. Eran muy seguidas, demasiado, demasiado…―. ¡No puedo hacerlo! ¡Me duele mucho! ¡Mucho!
Jacob se desplazó un poco hacia mí y su mano cogió la mía.
―Claro que puedes hacerlo, pequeña ―me alentó, acariciando mis dedos―. Sé lo fuerte que eres, esto no es nada para ti. Vamos, empuja.
Sí, él estaba conmigo, él estaba a mi lado. Me aferré a esto y asentí, preparándome para otro embiste de dolores insoportables. Jacob regresó a mis piernas.
―¡Venga, cielo, empuja con todas tus fuerzas! ―me animó.
Me incliné hacia delante, apreté los cojines y empujé de nuevo. Mis gritos ya me rasgaban la garganta, pero apenas pude sentir esto cuando me atacó otra contracción. Lo único que podía sentir eran esos salvajes dolores en mi bajo vientre, hostigándome sin cesar. Solo quería que esto se terminase ya, que todo acabase de una vez. Empujar me aliviaba algo, pero no podía más, el dolor era insoportable, casi no podía ni respirar, así que me caí rendida en el respaldo.
―¡No puedo! ―gimoteé, respirando con dificultad.
―¡Claro que puedes! ¡Lo estás haciendo genial, nena! ¡Eres la mejor mamá del mundo! ¡Vamos, preciosa, empuja! ―me exhortó, hablándome con entusiasmo.
Sus palabras me animaban, me hacían recordar que él estaba conmigo, que él estaba a mi lado.
Me incliné hacia delante y repetí la acción, gritando de dolor. Las contracciones eran muy seguidas y desgarradoras, pero seguí empujando, aun con todos estos horribles dolores que sentía. Sin embargo, aunque mi cuerpo me pedía instintivamente empujar, y realmente me ayudaba a mitigar el dolor, mis fuerzas se agotaron y tuve que reposar en el respaldo de nuevo para descansar.
Empezaba a pensar que esto era imposible. ¡Estaba empujando con todas mis fuerzas, ¿por qué su cabeza no se asomaba ya?!
―¡No puedo más! ―lloré, desesperada.
―Vamos, nena. Si lo haces te prometo servidumbre eternamente, podrás hacer conmigo lo que quieras.
¡Servidumbre, servidumbre!
―¡Lo único que quiero hacer contigo ahora es matarte por dejarme embarazada! ―le grité, yéndome hacia delante con furia.
Empujé con rabia, tanto, que los cojines que soportaban a mis manos quedaron hechos trizas.
―¡Así, así! ¡Lo estás haciendo genial! ―exclamó, entusiasmado.
Pero mi espalda se desplomó hacia atrás inevitablemente, de lo cansada que estaba. ¡No podía, no podía! ¡Ya estaba empujando con todas mis fuerzas!
―¡No puedo más! ―volví a llorar, agotada.
De pronto, escuché esas palabras que tanto había esperado.
―¡Ánimo, pequeña, ya le veo la cabeza! ¡Empuja, empuja más fuerte!
Mi Anthony, mi pequeño Anthony. Tenía que hacerlo, tenía que hacerlo por él.
Me envaré y empujé con toda mi alma, sacando fuerzas de lo más profundo de mis entrañas, chillando con coraje y arrojo. Los dolores eran realmente insoportables, pero de repente noté un alivio enorme y esperanzador.
―¡Ya… ya salió la cabeza! ―me comunicó Jake con una voz emocionada―. ¡Un último esfuerzo, nena!
La cabeza, la cabeza de mi bebé estaba fuera. Sí, un último esfuerzo y mi pequeño Anthony ya estaría conmigo.
No podía más, estaba exhausta, mis manos apenas podían apretar los cojines, casi no sentía las piernas, mi garganta ya no podía chillar más y mis pulmones cogían el aire con agitación y dificultad, no obstante, saqué mis últimas fuerzas de no sé dónde y empujé, entregándoselo todo a mi niño.
El alivio aumentó cuando noté que Anthony estaba fuera, y me caí en el respaldo, totalmente agotada, debilitada y fatigada. Y eso que había sido un parto muy corto. Lo bueno era que, gracias a eso, me recuperaría enseguida.
Sin embargo, ese llanto que se oyó acto seguido me dio la vida. Era un lloro ronco, sin embargo, a mí me pareció lo más bonito que había escuchado en toda mi vida.
Mis ojos enseguida se fueron hacia mi hijo, y lo que vi me llenó de una emoción que me embargó.
Su padre lo sostenía en sus manos y le miraba maravillado y emocionado. Mi Jacob, mi amor, y mi Anthony, mi pequeño Anthony. Las dos personas que más me importaban y amaba del mundo se encontraban delante de mí. Por fin, por fin les veía a los dos juntos. El nudo de mi garganta saltó, así como mis lágrimas, que comenzaron a bañar mi rostro, presa de esta felicidad que sentía.
―Mantenlo así un momento ―dijo Carlisle de pronto.
Estaba tan emocionada y extenuada, que no sentí la llegada de Carlisle, y mucho menos lo que empezó a hacerme a mí cuando terminó de cortarle el cordón umbilical a Anthony.
Jacob envolvió a su hijo con una toalla, le limpió un poco y corrió para traerlo junto a mí, sentándose a mi lado.
Anthony lloraba sin cesar, pero en cuanto Jake lo dejó en mis brazos, se calmó y dejó de hacerlo. Sí, él también lo había sentido. La hondonada de mis brazos estaba hecha para él, su pequeño cuerpo se amoldaba perfectamente a esa concavidad, como si mis brazos hubieran sido creados solo para esto.
Entonces, cuando por fin observé su preciosa carita de cerca, cuando comprobé que era igual a Jake, tal y como yo había imaginado tantas veces, tal y como había soñado, rompí a llorar con más felicidad. De pronto, todos los horribles e insoportables dolores que había sentido se me olvidaron como por arte de magia, porque esto era demasiado maravilloso, lo más mágico e increíble del mundo. Era el día más feliz de mi vida, lo más bonito que me había pasado jamás, no había nada comparable a esto, era imposible de describir.
Todos los meses de espera, todo a lo que nos habíamos tenido que enfrentar, todos los sufrimientos, habían merecido la pena con creces. Anthony era un regalo, el tesoro más valioso del mundo, nuestro tesoro, un milagro que habíamos creado Jake y yo a partir de nuestro profundo amor. Sí, él había sido creado con el profundo amor que nos profesábamos, él era la culminación de nuestro intenso amor, él era nuestro amor. Era nuestro bebé, una parte suya y otra mía.
Jake acercó su rostro al de Anthony y le dio un beso tierno y dulce en la frente, preso de la emoción que le provocaba esa inmensa felicidad que hacía centellear sus ojos, llenándolos de lágrimas. Ver esa escena me conmovió aún más.
―Jake… ―musité, yo también entre lágrimas de felicidad, pegando mi frente a la suya―. Es nuestro bebé…
―Sí… ―sollozó él, haciendo frotar nuestras frentes.
Cómo le amaba, le amaba con toda mi alma, con todo mi ser. Siempre le había amado hasta la locura y pensaba que eso era imposible de superar, pero ese amor por Jacob había subido otro grado más, si cabe, porque a todas las cualidades que me habían enamorado de él ahora se sumaba que era el padre de mi hijo. Las mariposas de mi estómago palpitaban solo con mirarle.
―Te quiero ―susurré en sus labios.
―Te quiero ―musitó él.
Nos besamos con amor y pasión, mezclado con esa felicidad y esa enorme emoción que nos abrumaba a los dos, llevándonos casi a la locura. La energía comenzó a fluir a nuestro alrededor, repartiendo su magia, envolviéndonos, y las mariposas de mi estómago no podían aletear con más ímpetu. Sí, porque le amaba con toda mi alma, le adoraba, y porque por fin teníamos a nuestro bebé en brazos. Ahora lo tenía todo, no podía pedirle más a la vida. Tenía a nuestro bebé, nuestro precioso bebé, y tenía a Jacob, el amor de mi vida, mi amor verdadero. No podía describir lo que sentía en estos momentos, era demasiado maravilloso y mágico.
Jacob.
Y Anthony.

Nuestro bebé, él era el fruto de nuestro profundo amor.



INVASIÓN DE VISITAS

Jake estaba en el dormitorio de Anthony, cambiándole el pañal por primera vez. Esas cosas también nos las habían enseñado en las clases de preparación al parto, y Jacob ya le había puesto su primer pañal hacía un par de horas, así que sabía que lo iba a hacer muy bien.
Me encontraba en la cómoda cama de nuestro dormitorio, rodeada de toda mi familia, que acababan de llegar del aeropuerto. En cuanto Esme pudo contactar con mi madre, todos vinieron corriendo a casa en taxi, ni siquiera pasaron por la suya para dejar allí las maletas, no, sino que estas habían terminado en el vestíbulo. Subieron todos en tropel a la habitación justo cuando Jake acababa de meterse en el cuarto del bebé.
Mamá se había apresurado a sentarse en la cama, a mi lado, y mi padre hizo lo mismo, al otro.
Mi madre cogió mi mano y comenzó a frotarla con las suyas, que estaban heladas. Papá también me acarició, pero él lo hizo con mi pantorrilla, la cual estaba cubierta por la sábana y una manta que Jake me había echado por encima. En cuanto Jacob y Carlisle me subieron al dormitorio, me había quitado el vestido y me había puesto un camisón para meterme en la cama. No es que tuviera frío, pero sí que estaba un poco destemplada, puede que fuera de lo molida que me había quedado. Aunque lo más incómodo era esa especie de pañal que tenía que llevar puesto a causa de los loquios. Anthony y yo, los dos con pañales. Eso me hizo gracia y me reí para mis adentros.
―¿Cómo te encuentras? ―me preguntó ella con una mezcolanza en el rostro entre alegría y preocupación por mi estado.
―Algo dolorida, pero bien, muy bien ―sonreí, feliz―. Todo ha sido muy rápido y ha salido genial.
―Enhorabuena, cielo ―me sonrió ella, algo emocionada.
―Estamos muy orgullosos de ti ―añadió papá también con emotividad―. Somos muy felices.
―Me vais a hacer llorar ―confesé con un nudo en la garganta.
Mi madre amplió su sonrisa y volvió a frotar mi mano.
―Vaya notición ―bromeó Emmett―. No posamos un pie en tierra firme, y ya nos dicen que habías dado a luz. Podías haber esperado a que llegásemos, me he perdido lo mejor.
―A mí me gusta más así ―opinó Jasper.
Sí, mejor así… La verdad es que no me imaginaba a Jazz asistiendo a ningún parto. Solo de pensarlo, se me ponían los pelos de punta. Menos mal que Carlisle se había apresurado a quitar la alfombra del salón y a quemarla junto con la bolsa negra en la que había echado todo lo demás, incluidas las toallas con las que me había limpiado a mí y los cojines que había tenido debajo. Todavía se podían ver los restos del humo que revoloteaba por el jardín.
―No les hagas caso ―dijo Rosalie, abriéndose paso entre todos para ponerse a mi lado―. Enhorabuena, cielo ―se inclinó sobre mí y me dio un beso en la frente.
―Gracias, Rose ―le sonreí.
―Bueno, ¿y dónde está Anthony? ―quiso saber mamá, mirando a ambos lados―. ¿Y Jake?
―Eso, ¿dónde está Anthony? ―inquirió Alice, entusiasmada, dando una palmada mientras se alzaba sobre sus puntillas.
―Jake le está cambiando el pañal ―les desvelé, sonriendo―. Vendrán ahora, no os preocupéis.
―No, ya estamos aquí ―irrumpió él de pronto con una enorme sonrisa de orgullo, trayendo a Anthony en sus brazos.
Todos se giraron hacia atrás para mirarle y de pronto el dormitorio se llenó de un ooooooooh enternecido y encandilado, con un origen más bien femenino.
―Aquí viene la matrona ―se burló Em.
―Ja, ja ―articuló Jacob con ironía, aunque sin dejar de sonreír.
Emmett se carcajeó, pero cuando mi chico pasó a su lado le arreó una palmada en la espalda para darle su particular enhorabuena.
―Lo ha hecho muy, muy bien ―le defendí yo con otra sonrisa orgullosa en mi cara.
―Ciertamente ―asintió Carlisle.
Jacob se acercó a la cama, haciendo que Rosalie tuviera que apartarse un poco, y se sentó a mi lado, cerca de la almohada y frente a mi madre. Me dio un beso en la frente y dejó a Anthony en mis brazos con sumo cuidado.
―Puaj, no te imaginas lo que una cosa tan pequeña puede soltar por ahí abajo ―afirmó, pasando el brazo por encima de mis hombros.
Su calidez enseguida me reconfortó.
Anthony venía envuelto en una de las múltiples mantitas que mis padres nos habían regalado. El entretejido amarillo claro era suave y delicado, aunque Jacob le había vestido con ese diminuto pijama de bebé que a él tanto le había gustado. Se lo había comprado Alice, junto con más pijamas, pero este le había gustado especialmente porque tenía un lobito bordado.
Sin embargo, nadie se fijó en ese detalle, ni siquiera la propia Alice, porque todos se quedaron embobados con Anthony.
―¡Es guapísimo! ―exclamó esta, poniendo una de esas voces cursis y ñoñas.
A mi madre se le iluminaron los ojos cuando le vio de cerca.
―¿Puedo cogerlo? ―me pidió, se notaba que con la garganta atascada, de la emoción.
Mi padre voló al otro lado del camastro para ponerse junto a ella, casi no se pudo distinguir ni un borrón, y se sentó a su otro lado.
―Claro ―accedí sin pensármelo dos veces.
Mamá extendió las palmas hacia mí y yo le pasé a Anthony sin más miramientos.
Pero, de repente, cuando vi que se lo llevaba, no voy a negar que por un momento me entró un poco de pánico. Conmigo había sido diferente, porque yo era mitad vampiro, era un bebé más fuerte, pero Anthony era humano. Los brazos de mi madre eran fríos y pétreos, duros como el acero, y sus manos podían reducir una roca a un simple polvillo solo con apretar un poco. Y Anthony era tan pequeñito y delicado…
Sin embargo, mamá lo acomodó con extremada delicadeza y lo arropó con mimo y ternura. Anthony no parecía muy a gusto al principio, pero luego no se quejó más, esbozó un adorable y gracioso bostezo y se quedó tan tranquilo, siguiendo con su siesta.
Qué tonta había sido. ¿Cómo iba a hacerle daño mi madre? Desde luego, no sé por qué me había dado por pensar eso, puede que fueran estos temores tontos de las madres primerizas.
―Es un bebé precioso ―alabó mamá con un hilo de voz, observándole maravillada al tiempo que pasaba las trémulas yemas de sus dedos por el pelo de ébano de Anthony―. Es igual que tú, Jake ―y sus pupilas ambarinas se alzaron un instante para mirar a mi chico.
Me percaté de la tremenda emoción que había en ellas.
―Sí ―sonrió él, orgulloso y satisfecho.
No dije nada sobre los ojos de Anthony, porque quería que ellos mismos los vieran y se llevasen una sorpresa.
―Tengo que reconocer que es el bebé más hermoso que he visto ―declaró papá, mirando a Anthony con una sonrisa―. Por supuesto me refiero a los niños varones, porque ninguna niña se asemejará jamás a la belleza de Renesmee.
―Eso lo dices ahora. Cuando tengas una nieta ya no lo afirmarás con esa contundencia ―reí.
El labio de mi padre se cayó en picado y adoptó una expresión pensativa, como si acabase de darse cuenta de que ya era abuelo.
―Se nota que los niños de La Push son fuertes como robles ―sonrió Em.
―Hay que admitirlo, es un niño muy, muy guapo ―reconoció Rosalie, mirando al bebé con una sonrisa, embobada.
―Entonces, eso quiere decir que yo también te parezco guapo ―soltó Jake con la misma sonrisa orgullosa de antes.
La cara de Rose cambió de repente y fingió una de hastío.
―Sigue soñando, chucho ―masculló, mirándole de arriba abajo simulando desprecio.
―Venga, reconócelo, me adoras, lo sé ―la sonrisa de Jacob se amplió.
―Si te adoro, es solo porque eres el padre de esta criaturita tan hermosa ―alegó, observando a Anthony con la misma cara de antes. Después, dirigió la vista hacia Jacob y volvió a su fingida expresión de aversión―. Y a la vez eso es lo malo, es una pena que tú seas el padre.
―Acabas de reconocer que me adoras ―apreció él―. ¿Lo ves? No era tan difícil de admitir, rubia.
Rosalie no dijo nada, pero puso los ojos en blanco, le dio un manotazo a su melena y giró el rostro hacia otro lado.
Jake se carcajeó y yo no pude evitar soltar una risilla también.
De pronto, Anthony despertó y abrió los ojitos para mirar sin ver nada.
―Oh, se ha despertado ―murmuró mamá, encantada de que el niño saliese de sus sueños, pero con una expresión de asombro al mismo tiempo―. Tiene… tiene los ojos verdes ―luego, osciló la mirada hacia mi padre, que observaba al niño, todavía algo perplejo―. Verde esmeralda… ―su susurro se quebró al final de la frase, deslumbrada.
Después, su vista regresó a Anthony.
―Sí, es lo malo ―suspiró Jacob―. Bueno, alguna tara tenía que tener, no se puede ser tan perfecto.
―Jake ―le regañé, riéndome, dándole un pequeño codazo en las costillas.
Él se volvió a carcajear.
Tenía que reconocer que a mí, personalmente, me gustaban más los ojos negros de Jake, siempre había adorado esos ojos brillantes y vivos, pero los ojos de Anthony eran realmente bonitos, preciosos, como él.
―Vaya, vaya ―vocalizó mi padre con una entonación un tanto socarrona y maléfica que iba dirigida especialmente a Jake, aunque también había mucho orgullo en sus palabras―. Parece ser que no es tan idéntico a ti, sino que mis genes también han querido hacer acto de presencia. El destino puede ser muy caprichoso a veces, ¿no te parece?
―Sí, ya, vale, vale, A. J. tiene tus ojos, ¿y qué? ―rebatió mi chico―. Además, todavía le pueden cambiar de color, lo he leído en una de esas revistas de premamá.
Entonces, repentinamente, mi madre se echó a llorar mientras observaba a Anthony con ese deslumbramiento. Sus ojos no podían descargar nada, pero estaba llorando. Me quedé un poco descolocada, porque sabía que le iba a hacer especial ilusión, pero no me imaginaba que tanta. Lloraba con una felicidad que me impactó un poco.
―Soy tan feliz ―susurró, acariciando la carita de Anthony con el dedo―. Cuando estaba embarazada estaba convencida de que iba a tener un niño, y siempre me lo imaginaba con los ojos verdes de tu padre ―me reveló sin dejar de mirar al niño―. Y mira quién era en realidad. Aunque el mío se parecía a ti, no era como Jacob ―le aclaró acto seguido a papá, riéndose, todavía con un poso de emoción.
―Eso espero ―rio mi padre.
Todos nos reímos entre dientes.
―¿Puedo cogerlo yo ahora? ―me pidió Rosalie.
―Uf, no sé yo ―se opuso Jake para quedarse con ella.
Mi tía le dedicó un mohín de odio y él soltó otra carcajada.
―Claro ―mi voz temblequeó un poco al final.
Otra vez este absurdo temor…
Mi madre se mordió el labio, un poco disconforme por tener que dejar de tener al niño en sus brazos, pero se puso de pie y le pasó a Anthony con mucha meticulosidad, sujetándole la cabeza con cuidado.
Aguanté la respiración durante ese medio segundo, preparada por si tenía que saltar de la cama aunque me muriese de los dolores, pero Rosalie también lo acomodó con ternura en sus brazos, así que pude seguir respirando.
Puede que mi reacción pudiera parecer extremadamente exagerada, pero me daba igual. Ellos no dejaban de ser vampiros, esos seres inmortales fuertes y poderosos, y mi hijo era un indefenso y frágil bebé humano. Cualquier mal movimiento, cualquier fuerza mal medida, aunque fuera sin querer, podía hacerle mucho mal a mi pequeño Anthony, que solo llevaba fuera de mi vientre unas horas. Lo siento, pero no podía evitarlo, me salía instintivamente.
Jake acarició mi brazo para tranquilizarme, si bien noté que su mano también estaba algo tensa. Era otra tontería, pero me relajó un montón el saber que Jacob estaba atento a todos los movimientos, que él actuaría en caso de que sucediera algo, aunque ya había quedado demostrado que no teníamos nada que temer. Eso sí, siempre había sido así, siempre me había sentido más protegida con él, y en esta ocasión me pasaba lo mismo, solo que ahora Anthony también entraba en ese círculo de protección particular en el que yo me sentía estando junto a Jake.
Rosalie no se percató de nada de esto. Se dedicó a observar a Anthony mientras le hacía carantoñas y cucamonas. En cambio, mi padre seguía todos nuestros pensamientos y sensaciones con respeto.
―Yo también quiero cogerlo ―le solicitó Alice a Rose, poniéndose a su lado para ganar posiciones.
―Creo que sería mejor que dejásemos que los padres disfrutasen un poco más de su retoño ―intervino mi padre―. Anthony acaba de nacer hace tan solo unas horas, y seguro que Renesmee y Jacob se mueren por volver a recuperarlo, ¿verdad? ―nos preguntó.
―Y Anthony seguramente no tardará en demandar los cálidos brazos de su madre ―añadió Carlisle acertadamente.
Mis tías se miraron y suspiraron, pero Rose finalmente asintió. Se acercó a la cama y dejó al bebé en mis brazos, que ya estaban extendidos hacia él.
―Bueno, pero luego yo quiero cogerlo un rato ―pidió Alice.
―Sí, sí ―reí yo, acunando bien a Anthony.
Aparté un poco la manta de su carita y comencé a acariciar su mejilla con el dedo. Su piel mestiza era extremadamente suave, como el algodón, y su temperatura era algo inferior a la mía. Sus ojos eran grandes, aunque ahora volvían a estar cerrados, ya que se había dormido de nuevo, y tenían la misma forma que los de Jake. Hasta su pequeña boca era parecida. No pude evitar sonreír.
Jake nos miraba a los dos, completamente embobado.
―Siempre me he hecho una pregunta, Doc ―dijo de pronto, mirando al aludido.
―Pues, como dirías tú, dispara ―le instó mi abuelo con una sonrisa cerrada.
―¿Qué hubiera pasado si en vez de uno, hubiesen venido dos distintos? Es decir, que hubieran sido mellizos, uno niño y la otra, niña.
Vaya. Yo jamás me había planteado eso. Presté atención.
―Pues me temo que su cuerpo rechazaría ese embrión, al ser totalmente inviable ―afirmó Carlisle sin ningún atisbo de duda.
―¿En serio? ―pestañeó Jake―. Entonces, ¿no podríamos tener unos mellizos como Rachel y Paul?
―Podríais tener gemelos o mellizos perfectamente, siempre y cuando fueran dos niños o dos niñas, pero no niño y niña ―ratificó mi abuelo―. Ni siquiera pasaría de ser un cigoto, debido a los distintos ritmos de multiplicación de las células para crear los embriones, pero esto requeriría de una larga explicación.
―No, gracias, Doc, creo que con esto ya es suficiente ―le paró Jake, ya que si dejábamos hablar a Carlisle terminaría dándonos toda una disertación sobre genética y reproducción.
No solo nos reímos los demás, el propio Carlisle lo hizo.
El timbre sonó abajo y nuestras risas cesaron.
―Vaya, qué rápido han venido ―dijo Jacob, pegando un salto para bajarse de la cama.
Jake había llamado a Embry para darle la noticia, y, claro, las noticias corren como la pólvora en La Push, sobre todo entre los miembros de una manada, así que ya empezaban las visitas.
―¿Ya están ahí? ―inquirí.
―Eso parece ―asintió él, andando hacia la puerta.
―Han venido todos ―nos comunicó mi padre―. Familias incluidas, así que prepárate ―me avisó, sonriéndome.
―Ay, madre ―gimió Jacob, saliendo por la puerta. El timbre volvió a sonar―. ¡Ya voy, ya voy! ―voceó, bajando las escaleras.
―Todos quieren conocer al heredero del Gran Lobo ―suspiré, alegre.
―Iré abajo a preparar algo para comer ―se ofreció Esme, encantada de la vida.
Salió del dormitorio como una bala.
―Sí, porque esto irá para largo ―reí.
Toda la casa se llenaría pronto de enormes metamorfos, más sus familiares, todos apoltronados donde pudiesen.
Y así fue, en un plis, nuestra casa fue invadida por una numerosa tropa que ocupó todo el saloncito y parte de la cocina. Los miembros de la manada fueron subiendo de dos en dos para felicitarnos, unas veces acompañados por sus parejas, otras, por otro hermano lobo. Y nuestro dormitorio también se llenó de los diferentes regalos y detalles que nos iban trayendo.
Quil vino con Claire. No venían de la mano ni nada, pero ya todo el mundo sabía que estaban juntos. Sin embargo, ellos preferían mantener cierta discreción y recato, puesto que a Sam no le había hecho mucha gracia que hubieran empezado a salir tan pronto. Eso sí, le había encantado la decisión de Quil de llevar una relación casta y pura con su joven sobrina, y le había hecho prometer que eso sería así hasta que ella cumpliera la mayoría de edad. Pobre Quil. No podía evitar que me hiciera gracia, pero el pobrecito había aceptado esa condición con tal de poder salir con Claire.
Brenda vino con Seth, y Helen con Ryam. A mis amigas se les caía la baba con Anthony, y a mí se me abrió el cielo de alegría cuando ambas me anunciaron que se iban a casar el año próximo. No pudimos gritar mucho, porque Anthony estaba dormidito, pero se formó algo de jolgorio.
Las gemelas se plantaron en el dormitorio junto con Shubael e Isaac, y fue cuando me enteré de que andaban medio saliendo. Digo medio porque con estos dos nunca se sabía, aunque a ellas tampoco parecía importarles llevar ese tipo de relación o lo que fuera que llevasen. Jake ya conocía este dato, por supuesto, como el resto de la manada, pero creía que yo ya me había dado cuenta y por eso no me había dicho nada. En fin, hombres.
También vinieron Billy, Charlie y Sue, por supuesto. Billy no podía estar más orgulloso, su pecho casi estaba a punto de explotar y todo, no se podía ir con la cabeza más alta. Y Charlie intentaba ocultar su enorme emoción, aunque pude ver cómo se daba la vuelta un par de veces para ocultarse y se limpiaba alguna que otra lágrima. Sue se reía cada vez que veía esa escena.
La que no pudo estar presente fue Renée, pero mamá la llamó por teléfono para darle la noticia y me la pasó. Ambas tuvimos una amena y divertida conversación, mi abuela materna estaba un poco loca. Prometió venir a vernos en cuanto pudiera, y yo sabía que iba a cumplir su promesa.
Sí, nuestra casa fue el centro de una celebración que se extendió hasta más allá de la hora de cenar.

No era para menos, porque el heredero del Gran Lobo, el primer Príncipe de los Lobos, había nacido.

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Por cierto, no os había enseñado la cunita que le hizo Jake. Es esta, sólo que en vez de tener el dibujo de un dinosaurio, es un lobito ;) A ver si os gusta *____*

14 comentarios:

  1. ¡Hola a todos! Soy Tamara ^^

    ¡¡MUCHISIMAS GRACIAS POR SEGUIR LEYÉNDOME Y POR SEGUIR AQUÍ, SOIS LOS MEJORES, ini narvel, andres, Kiara, Vicky, Carmen, elsa, YANINA (FELICIDADES!!), Andreina, Carol y ody!!

    Bueno, chicos, ya queda poco para que la historia termine. Me da penita, pero la verdad es que necesito descansar un poco de lobos, vampiros, licántropos, magos y demás, ya sueño con ellos xDD Pero voy a escribir un libro con una historia propia, ya lo colgaré aquí, así que seguiremos en contacto, no os preocupéis ;)

    Pero, bueno, todavía quedan algunos capis!!!!
    De momento, aquí os dejo este, espero que os guste ;)

    Pues, sí, nuestro Anthony es igual que Jake y con los ojos verdes de Edward *___* Madre mía, cuando sea mayor, las chicas, o los chicos, quién sabe, se lo van a rifar!!! jajaja.

    Lametones para todos y FELIZ NAVIDAD!!!!

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  2. Por fín Claire y Quil están saliendo!! Que lindo este capítulo!! Me ha encantado la última frase, es muy linda!!
    Me da pena que se vaya a acabar ya mismo... pero necesitas descansar.
    Un besazo enorme, Estefanía

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  3. Que pedazoo de capitulo me encanta!! que peniita da que se acabe ya :( pero bueno toda historia tiene un final y esta historia es lo mejor jejje
    Un besitoo a todos. ;)

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  4. HOLLLAA TAMARA

    primero decirte wuauuuu que capi......Ahh profin edward y bells vieron al baby ....Anthony divino me fascina......los abuelitos super consentidores...jajajajaja....


    Tammy, andres, kiara, Vicky, Carmen, Elsa, Yanin, Estefania y todos las demas quiero deserales una muy muy FELIZ NAVIDAD y que la asen super junto a sus seres queridos ......Que Dios los bendiga cuidense mucho y nos estamos leyendo ,un abrazo inmenso estilo emmet jaja :)

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  5. hola tamara ..este capi genial...ya queda poco para que termine....pero estoy igual contento por que lei una gran historia amiga....haci que cuando empiezes otra historia no te olvides de avisarnos...ok..bueno salu2 y el martes el proximo...salu2 a kiara,carmen,elsa,yanina,estefania,ody.vicky..y las que leen este blog.....salu2

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  6. hola tamara!!!
    hola chicos!!!
    gracias pamaro por lo de mi cumple muy lindo.... :)
    el capitulo estuvo buenisimo, sin palabras...
    bueno a todos los chicas y chicos q leen el blog las deceo un na maravillosa moche buena y un feliz navidad..!!!
    espero q la pasen bien y lo disfruten con sus seres mas queridos...
    nos vemos el martes..
    besos y saludos desde argentina YANINA.

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  7. volvi soy yani..
    por sierto muy linda la cuna...
    aora si chau... asta la proxima

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  8. hOLIS TAMARA ME ENCANTO El cAPY ESTUBO FABULOSO....!!!!me encanta ke Anthony TEGA LOS OJOS DE Edward Y SE PARESCA A JACOB....!!!! y LA CUNA es hermosa...ke tengas una HERMOSA NAVIDAD y KE LA PASES liNDO TE LO MERECES UN besotE desde ARGntina.
    Camy...

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  9. Hola Tamara
    iiiiiiiiiiii!FELIZ NAVIDAD !!!!!!!!!
    y el capitulo genial la imagen wow,(baba) la cuna esta hermosa (n_n) y sobre las vacaciones, chica te las mereces Despues de tan fabulosa historia.
    Chic@s que leen esta historia feliz Navidad y que santa les cumpla sus deseos le atine a los regalos (a mi siempre me trae otra cosa y no la que le pido).
    En fin saludos a tod@s y Yani happy birthday!!! u_u

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  10. FELIZ NAVIDAD!!!!
    un capi insuperable! t mereces una buenas vacaciones despues d esta historia tan increible...
    besos
    ody

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  11. Hola soy Carol (: Este capitulo es sensacional, haha todo el mundo quería conocer a Anthony, normal, siendo el hijo del Gran Lobo, aunque pobre Alice que no le pudo coger :$ La cuna es muy bonita ;) Una pena que ya se vaya a acabar todo, aunque te mereces un descanso, creo que yo no podría haber escrito tanto, pero sobre todo tan bien como tú.

    ¡F E L I Z N A V I D A D A T O D O S! <3

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  12. los capis estan genial ah sido muy real el parto tanto por jacob como por renesmee me ha encantado... espero que la historiia no acabe nunca. Oye por cierto no elimines nunca este blog porque sino me veré obligada a coiar cada capitulo que hay colgado. Oye conoces algunas otras paginas sobre relatos o historias de renesmee y jake? Porfa contestame porque si esta historia acaba pronto tendre que buscarme pronto otra pagina para ir leyendo aunque el tuyo es el mejor de todos que conste eh!!!

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  13. ¡Hola a todos! Soy Tamara ^^

    MUCHAS GRACIAS A TODOS POR VUESTROS MENSAJES!!!! SE ME OLVIDÓ DECIROS QUE ESTA SEMANA Y LA QUE VIENE SOLAMENTE PUBLICARÉ CAPIS MIÉRCOLES Y VIERNES. Es que estos días, ya sabéis, entre la familia y todo, no me va a dar tiempo a nada ^^

    Bueno, ya os contestaré a todos el miércoles, pero, Carol, GUAU, menudo dibujo que te has marcado!!! Está super chulo!!! jaja, tenía que decírtelo xDD

    Iris, pues no conozco ningún fic más, porque yo nunca he estado metida en este mundo de los fan fics hasta que no escribí mi libro ^^ , pero te puedo decir un par de foros donde yo tb estoy colgando los libros en los que tenéis más historias de Jake y Nessie y otras historias del resto de los Cullen ;) Son estos: Foro Crepusculo: http://www.crepusculo-es.com/foro/index.php y Foro de Jacob Black: http://jacob-black.foroactivo.net/ En el primero tenéis que registraros para poder entrar y en el segundo creo que no hace falta para entrar, pero sí para dejar comentarios ;) Las historias están en "Cuentos de miedo" o en "Zona Fics", buscadlos xD

    Bueno, y nada más. Nos vemos o leemos el miércoles!!!

    Lametones para todos!!

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  14. Espero q todos hayan pasado un Muy Feliz Navidad!!!
    El capitulo... espectacular como siempre!!!
    y como dice Andres, en cuanto comiences otra historia ahi estaremos leyendola!
    Besos para todos!! carol, Andres, Ini Narvel, Elsa, Iris, Yani (Y feliz cumple!),Estefania, Tamara y todos los demas!!
    Vicky

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